El Gobierno del Principado de Asturias ha vuelto a poner en marcha su política de control letal del lobo, con 67 muertes planeadas
Hoy hemos presentado recurso contencioso administrativo
Esta es la cronología a lo largo del 2026, que hay detrás de esta acción judicial, consecuencia de una sucesión de decisiones administrativas y recursos judiciales que todavía no ha terminado.
Mientras cualquier administración pretenda matar lobos, ASCEL seguirá recurriendo minuciosa y diligentemente cada intento de convertir la muerte de lobos en una herramienta ordinaria de gestión
Antecedentes
17 de febrero. El Tribunal Supremo estima el recurso de ASCEL y declara nulos el programa de control del lobo 2022-2023 y el artículo 7.5.a) del II Plan de Gestión del Lobo de Asturias.
29 de abril. El Principado inicia la tramitación de una modificación del II Plan de Gestión del Lobo, sometiéndola a información pública. El objetivo declarado es recuperar las herramientas para establecer controles letales.
3 de mayo. ASCEL solicita formalmente que se paralice esa modificación, al considerar que no soluciona las deficiencias señaladas por el Tribunal Supremo.
Inicio de la vía judicial

10 de julio. El Gobierno asturiano aprueba el Decreto 48/2026, de modificación del II Plan. La modificación incorpora nuevamente el apartado 7.5.a), estableciendo la elaboración de programas anuales de actuaciones de control. Para ASCEL, la modificación no modifica sustancialmente nada: vuelve a dar cobertura a los controles letales que el Supremo había dejado sin efecto.
13 de julio. ASCEL interpone recurso contencioso-administrativo contra el Decreto 48/2026. Este procedimiento continúa pendiente de resolución.
2 de septiembre. Mientras ese pleito sigue sin resolverse, la Consejería de Medio Rural aprueba el Programa de Actuaciones de Control del Lobo 2026-2027, que autoriza la extracción letal de hasta 67 lobos en Asturias.
12 de septiembre. ASCEL interpone un nuevo recurso contencioso-administrativo contra este programa y solicita además su suspensión cautelar, para impedir que las muertes se produzcan antes de que los tribunales puedan pronunciarse.
Dos pleitos, por tanto, abiertos: uno contra la modificación del II Plan y otro contra el nuevo programa de control
Mientras cualquier administración pretenda matar lobos, ASCEL seguirá recurriendo minuciosa y diligentemente cada intento de convertir la muerte de lobos en una herramienta ordinaria de gestión.



