Exigimos a la Junta de Castilla y León que asuma su responsabilidad sobre la reciente muerte por disparo de un lobo en Zamora

La reciente aparición de un lobo macho adulto muerto por disparos en el río Esla, en la zona de Puente Quintos (Zamora), ha vuelto a evidenciar la grave situación de furtivismo que sigue afectando al lobo ibérico en Castilla y León. El ejemplar presentaba dos orificios de bala en el costado derecho y su muerte ya ha sido denunciada ante la Fiscalía Provincial de Zamora por un presunto delito contra la fauna.

Lobo ibérico encontrado en Zamora con 2 orificios de bala

Desde Ecologistas Zamora y ASCEL denunciamos que la Junta de Castilla y León está eludiendo su responsabilidad en la vigilancia y control de la actividad cinegética, generando un escenario de impunidad que favorece la caza ilegal de lobos y otras especies protegidas.

La ausencia de vigilancia efectiva durante los recechos al corzo en cotos privados, unida a la permisividad existente en los controles de jabalí amparados por la normativa de emergencia cinegética por peste porcina africana, ha convertido amplias zonas rurales en un entorno propicio para el furtivismo. La reciente Orden MAV/1434/2025, que permite la caza nocturna del jabalí prácticamente durante todo el año utilizando fuentes luminosas y dispositivos térmicos, agrava todavía más esta situación.

En cientos de cotos de Castilla y León los cazadores desarrollan actividades diurnas y nocturnas con rifles, visores térmicos y reclamos sin apenas supervisión administrativa. Además, la nueva normativa publicada el pasado 27 de marzo para el control de capturas de corzo dificulta la fiscalización por parte de SEPRONA y Agentes Medioambientales, favoreciendo potencialmente la legalización fraudulenta de ejemplares abatidos ilegalmente.

La permisividad existente en los controles de jabalí, amparados por la normativa de emergencia cinegética por peste porcina africana, ha convertido amplias zonas rurales en un entorno propicio para el furtivismo


La nueva normativa dificulta el trabajo del SEPRONA y los Agentes Medioambientales

El furtivismo representa uno de los principales factores de mortalidad no natural del lobo ibérico. Un estudio sobre mortalidad realizado en Valladolid y áreas limítrofes de Zamora, León y Palencia documentó 1.023 lobos muertos entre 1972 y 2011, de los cuales el 73 % fueron abatidos ilegalmente.

La situación resulta especialmente preocupante teniendo en cuenta que el lobo ibérico continúa siendo una población aislada del resto de Europa desde hace más de un siglo y arrastra una importante pérdida de diversidad genética derivada de décadas de persecución humana. Las poblaciones de lobos son extremadamente sensibles a pequeños incrementos de mortalidad, por lo que la inacción administrativa puede tener consecuencias irreversibles sobre su viabilidad.

Ecologistas Zamora y ASCEL consideran que la conservación de poblaciones viables y funcionales de lobo en Castilla y León debería ser un objetivo prioritario para la Administración autonómica. Sin embargo, la falta de medios, la ausencia de vigilancia efectiva y la carencia de instructores para tramitar denuncias ambientales en varias provincias apuntan a una grave dejación de funciones que podría derivar incluso en responsabilidades legales por omisión.

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